Editorial. 20 de abril de 2020 Después del periodo de hibernación…

Desde la profundidad de los bosques europeos, desde alguna cueva lóbrega y oscura, después de largo tiempo de hibernación, está despertando el oso pardo. Espeso y tupido pelaje, orejas pequeñas y redondeadas en una enorme y formidable cabeza. Cuerpo robusto, el más grande de la fauna ibérica, aunque ahora delgado después del periodo de letargo. Camina largos recorridos, es un animal plantígrado y puede levantarse quedando a dos patas sin dificultad, lo hace para mirar el horizonte, ve que todo ha cambiado demasiado en muy poco espacio de tiempo, y esto le enfurece. Ha visto también que algunos de los suyos han sido cazados, con el pretexto de considerarlos una amenaza para las otras especies, pero lo cierto es que entre la caza legal, la caza furtiva y el bajo índice de natalidad ya no representa peligro alguno. Algunos han intentado disimular pareciendo otros mamíferos y comportándose de formas antinaturales, decidieron rendirse ante una modernidad aplastante que les superaba. Ante este incierto panorama no le queda otro remedio a nuestro oso que blindarse para afrontar el reto de la supervivencia. Nuestro oso, ahora convertido en blindado, no es ni más ni menos que una alegoría de nuestro Pueblo. Un Pueblo cansado y en plena época de decadencia pero aún con unas potentes fauces y unas fuertes garras. El único problema que tiene, es que dedica demasiado tiempo a la hibernación y está dormido, casi inmóvil ante lo que pasa a su alrededor. Si cada uno de nosotros se convierte de ahora en adelante en un oso, representará a esa pequeña minoría pero selecta que con la bandera en un hombro y la antorcha en el otro, deberá convencer a los demás de cuáles son los principios a seguir. No es la primera vez que el oso se blinda, ya tuvo que hacerlo hace aproximadamente 75 años, frente a unos enemigos poderosos que amenazaban su hábitat y modo de vida. Se preguntaran algunos: ¿Qué ocurrió con aquel oso? ¿Sobrevivió a sus adversarios? pues no, fue capturado y le dieron muerte. Pero murió como un verdadero oso, como el último oso de Europa. Y eso es lo único que cuenta. Atrás quedo aquel oso y ya no es posible recuperarlo pero desde lo más profundo y ancestral del bosque europeo ha llegado El Oso Blindado y viene para quedarse…   

¿Un nuevo medio o un medio nuevo?, ¡Ha llegado El Oso Blindado!

La pregunta es clara y sencilla, ¿por qué fundar otro medio digital?¿Acaso es necesario? del mismo modo que formulamos la pregunta la respondemos, rotundamente sí.

Es una evidencia que estamos ante un cambio de época. Sus signos, como la metástasis, se multiplican con la desaparición de algunas características que nos formaban como sociedades libres: la desaparición de la vida espiritual dando paso a la vida materialista, la dimensión comunitaria en detrimento de la dimensión individualista, el olvido de las tradiciones y la defensa de la tierra por un mundialismo cada vez más globalizado. Los cambios tecnológicos alcanzan velocidades de vértigo, aumenta la supuesta conexión digital que nos hace estar más desconectados que nunca. Desconectados de la comunidad, desconectados de la familia. Aumenta igualmente el alcance de la información, pero del mismo modo estamos más desinformados y manipulados que nunca.          

Lo que en el pasado lo cubrían los diarios y semanarios, en el presente está siendo sustituidos por los medios digitales. Nosotros no queremos dejar de plantar batalla allá donde los enemigos de nuestra cosmovisión intenten implantar su modelo. Pero lo hacemos con gran reserva y prudencia. ¿Y por qué estas precauciones? muy sencillo, la agenda de la actualidad la marcan ellos y seguirla sería bailarle el agua a un Sistema que ya poco o nada puede ofrecernos. La opinión pública no existe, no es más que la opinión publicada y esta solo es publicada por los grandes medios al servicio del becerro de oro. Contra las ideas impuestas y los patrones prefabricados se dirigen nuestros esfuerzos. Otro problema que sopesamos es la posibilidad de centrarnos tanto en el “medio” que pierda fuerza cualquier otro tipo de trabajo o acción. Expresándolo de otro modo, que lo urgente y rápido sustituya a lo importante y eterno. Esto es algo que tenemos que tener muy en cuenta y de lo que no desviarnos nunca, no confundir el medio con el fin. Nosotros no caeremos en este equivoco. De este modo nace El Oso Blindado, y con ello muchas esperanzas puestas es un propósito nuevo pero que a la vez es un propósito viejo. El Oso Blindado será una herramienta más, una nueva arma de agitación y combate cultural contra un mundo decadente que debemos sustituir. Pero esta sustitución o cambio, tiene que comenzar en nosotros mismos, la revolución tiene que ser primero interna, en el ámbito espiritual y de las almas, para luego lanzarse al exterior. Por ello hacemos un llamamiento a la formación clásica, a la Cultura y Arte, a la espiritualidad, al romanticismo y amor por la naturaleza, a todos los valores que ello conlleva y que son la marca característica del pueblo Occidental. Así mismo aprender a discernir y diferenciar lo ancestral y perenne, lo bello y bonito, de aquello que nos quieren imponer como popular y que no es otra cosa que mundialismo y decadencia. Conocemos los males que confunden a nuestra sociedad. Y es en la pérdida de estos valores eternos donde nos gustaría hacer hincapié, sufrimos una época que solo sabe crear crisis y se necesita un revulsivo que voltee esta situación.

Somos conscientes y no pretendemos tener la última palabra, únicamente marcar la línea y estilo que falta en la escena alternativa. Marcando estas líneas del combate cultural invitamos a todo el movimiento disidente a la reflexión y profundización de los temas a tratar. Para más tarde animar en la formación de mentes, la posterior militancia y la futura lucha cultural. Lanzamos esta valiente invitación, ahora que la situación es alarmantemente grave, sin querer ser tremendistas ni dramáticos, pero si realistas. Nuestra Cultura y Pueblo está pasando por uno de sus momento más cruciales de la historia. Como sentencia la sabiduría popular “la vida es un combate”, un combate contra toda esa inercia de la sociedad moldeada en los paradigmas del sistema y del mercado, no tengamos miedo a ir contracorriente ni de romper moldes débiles y vacios. Nadie nos dijo que el paso por esta vida fuese a ser fácil, pero podemos hacerlo de dos modos, pasando de puntillas sin implicarnos demasiado y dejándonos vivir o en cambio con paso firme y decidido. Le invitamos a unirse a esta causa, incluso sabiendo que pueda ser una causa perdida.          

Con todo lo anterior manifestamos nuestra firme y férrea voluntad de entrar en el combate cultural. El Oso Blindado pide la palabra y esta vez se le tendrá que escuchar. 

El Oso Blindado

Rubén M. G

Un comentario en “Editorial. 20 de abril de 2020 Después del periodo de hibernación…

  1. Compatriotas españoles, europeos todos:
    Resistid, combatid, alertad, concienciad a vuestros semejantes y formemos la avanzadilla, la punta de la lanza identitaria de nuestro pueblo que tire de nuestras conciencias y bata al enemigo.

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