El Oso Blindado recomienda la lectura de “Napoleón, una vida” de Andrew Roberts.

“Napoleón, una vida” de Andrew Roberts. Ediciones Palabra S.A. Madrid, 2016.

Napoleón presentó y ejecutó una nueva política tan ambiciosa en sus pretensiones que aún siendo derrotado en el campo de batalla y denostado por los ideólogos, modelo la historia política de la humanidad para los siglos venideros; nació en Ajaccio, Córcega en 1769, tierras austeras donde “el lujo es algo perjudicial”, de una familia con raíces italianas de Florencia, su dedicación al estudio gracias a una beca lo hizo ciudadano libre. La cultura francesa lo modeló, y encontró en Polibio y Plutarco motivos inspiradores para la acción política. Estigmatizado como Imperialista y expansionista justo en una época en la que Inglaterra afianzaba posiciones coloniales en Norteamérica, India, Australia,…; Rusia dominaba Polonia, Finlandia, el Cáucaso, Siberia o Prusia dominaba Sajonia y Silesia… Y Austria remarcaba su poder en Italia y en el centro de Europa. El Tratado de Paris de 1763 había yugulado toda posibilidad de presencia francesa en el ancho mundo.

Su amor a la Ley y el Orden, al merito que nos distingue y al valor personal, junto con su desconfianza firme por los políticos, los abogados y los periodistas, impulsaron su búsqueda de una nueva revolución reformada. Andrew Roberts, historiador ingles agasajado con el Premio de Biografías del periódico Los Ángeles Times, en 2015, nos ofrece el fruto de su trabajo con una consulta exhaustiva de las casi 10.000 cartas del Emperador y destaca como en el haber de Napoleón cuestiones tales como la racionalización de la Administración Pública, la compilación del Código Civil que ha influido decisivamente en los textos legales de más de cuarenta naciones, la fundación de los Liceos de Enseñanza Media, los acuerdos con la Iglesia, la unidad del País, la restauración de la Nobleza creando la propia del mérito industrial y cultural. Ante el golpe del Brumario de 1799 contra un directorio que se tambaleaba, dijo Napoleón: “Cuando la casa se está derrumbando, ¿es tiempo acaso de ocuparse del jardín?”, Sieyes fue un teórico que en un principio apoyó el planteamiento de Napoleón participando inclusive en el Triunvirato.

Empresas militares inapropiadas y de consecuencias desastrosas fueron la guerra haitiana y de Santo Domingo en 1802, considerada por el propio Napoleón como “una gran estupidez por mi parte”, donde la negociación cedió a la intervención armada que trajo como consecuencias la muerte de 30.000 soldados franceses enterrados en las isla junto con 20 generales y la desdichada intervención de España, que aunó el esfuerzo de Tradicionalistas y Liberales para, con Wellington, hacer frente a quien ocupaba el país con la fuerza, el engaño y la astucia.

En la Escuela Militar Napoleón recibió instrucción de Louis Monge, del creador de la “Mecánica Celeste”, el Marques de La Place y  de Louis Domairon que le enseñó la importancia de arengar a las tropas antes de las batallas.

Luis Fernando Torres                                     

2 comentarios sobre “El Oso Blindado recomienda la lectura de “Napoleón, una vida” de Andrew Roberts.

  1. Al respecto de este libro, tengo uno escrito por Max Gallo que trata sobre el mismo tema que el descrito en este artículo. Es un libro increíble, que explica prácticamente hora por hora la vida de Napoleón Bonaparte. Si Andrew Roberts consigue sobrepasar el nivel de dicho libro, es una increíble noticia para los napoleófilos.

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  2. Es una biografía que se fundamenta en las cartas del Emperador que intentó llevar a una plena realidad los sueños malogrados de César, Alejandro Magno, Carlo Magno o Carlos V. Una vida plena que quiso que las armas y las ciencias, junto con el Derecho, vertebrasen los anhelos europeos de razón y libertad. Leemos en la página 530 como : ” Los preparativos para el ataque sobre Rusia hicieron a Napoleón escribir cerca de 500 cartas a Berthier, desde comienzos de enero de 1812 hasta el cruce del Niemen, y otras 631 a Davout, Clarke, Lacuée y Maret, entre otros”. Napoleón pensaba al escribir , ciñendo la espada ordenó el caótico egoísmo que poco a poco desangra a los pueblos.

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