El monopolio de la violencia a debate: la auto defensa

Si alguien viola a tu hija y la deja mal herida, la duda es denunciarlo o no decir nada y contratar un grupo para que destroce al violador.

En el primer caso cumples la ley, dentro de 4 años juzgaran al violador, mientras estará en libertad ‘con cargos’ (solo si se le coge en el mismo momento del hecho quizás esté en prisión condicional), tras los recursos, quizás al cabo de 5 o 6 años, si lo declaran culpable, o sea si no hay algún truco o temas leguleyo que lo evite) entrará en prisión, y saldrá al poco tiempo los fines de semana y luego libertad condicional.

Si haces lo segundo es posible que entres tú en prisión, pero el violador será castigado de forma consistente y adecuada.

El tema es que el Sistema ha decidido que no hay derecho de autodefensa, y solo en casos extremos si uno se defiende de una agresión muy seria, quizás con suerte salga inocente, pero tras juicio, gastos, dudas, mil problemas legales, etc.

Ignacio Echeverría, el héroe del patinete que perdió la vida al defender a una mujer de un ataque yihadista en Londres. año 2017.

En realidad, la base de esta situación viene dada por la idea de que el Estado asume el deber de la defensa de todos los ciudadanos de forma exclusiva. Esta idea es ya de por si discutible, pero lo que es aún más dudoso es que el Estado cumpla ese deber de defensa.

¿HEMOS DELEGADO LA AUTODEFENSA EN EL ESTADO?

Un ladrón entra en tu casa, tu único derecho indiscutido es llamar a la policía si puedes (si te deja o cuando se vaya tras robarte). Cualquier maniobra de oposición al robo que conlleve violencia contra el ladrón implica entrar en un problema ‘tuyo’, o sea en ir tú a juicio como acusado, además del ladrón.

El tema es que, si bien comprendo que se delegue en el Estado la defensa de delitos no violentos, donde hay que probar tener razón, en casos de ser agredido o robado de formas manifiesta y directa, esa delegación no debería ser más de segundaria, o sea posterior al derecho previo de autodefensa.

O sea, hay dos condiciones para delegar la autodefensa en el Estado:

  1. La urgencia ante violencia agresiva, robo, etc., o sea cuando es preciso defenderse sin tiempo para recurrir al Estado.
  2. Cuando el Estado no cumple el deber de defensa de forma eficaz, rápida y contundente. No es aceptable retrasos de años ante delitos graves y en especial agresiones en las que uno no pudo defenderse sino ser víctima.

Ninguno de estas condiciones las cumple el Estado democrático y progresista actual. Por tanto, el derecho a autodefensa es superior a la estafa de un Estado incapaz.

Un ladrón cubierto por una capa térmica, herido de bala por el dueño de una casa de Vilobí d’Onyar en la que estaba robando.

La situación actual es especialmente lesiva para la víctima de una agresión:

– Según en sistema nuestra defensa debe ser proporcional a los medios del ataque. O sea, si atacan con un palo, no puedes usar una pistola o un machete, cosa absurda. El objetivo es eliminar el ataque, no jugar a ‘iguales’ entre agresor y agredido.

Si entra alguien de noche en tu casa, que puede robar a violar a tu esposa, no hay proporcionalidad aceptable, cualquier medio para eliminar al agresor debe ser considerado correcto.

– Es más, la defensa ante una agresión debería ser premiada y el agresor pagar por el daño y el peligro, angustia, creado al agredido.

La idea ‘progresista’ de defender al agresor como ‘víctima de la sociedad’ es una barbaridad alucinante del sistema actual.

– Quizás el peor problema es el enorme retraso entre el delito y el juicio, lo que hace que el agresor esté libre muchos años antes de poder pagar su culpa. Durante mucho tiempo podemos ver al agresor en la calle tranquilamente. Y luego las condenas se cumplen solo a medias, con salidas de todo tipo.

– Como decía Bochaca, en la prisión una buena conducta no se debe premiar, debe ser lo normal se debe castigar la mala conducta, solo eso.

Trabajo y buena conducta no son causa de concesiones, sino lo exigible. Mala conducta y no trabajar deben ser causa de más tiempo en prisión.

La Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla ha condenado a dos años y medio de cárcel a Casimiro Villegas, el exagente de la Policía Local de Sevilla juzgado por disparar contra las cuatro personas que asaltaron su vivienda en la madrugada del 29 de marzo de 2011.

– Cuando algunos agricultores o vecinos de barrios aislados tratan de montar vigilancia por su cuenta son considerados poco menos que ‘fascistas’, mientras la policía no hace nada para evitar los robos o asaltos en esas zonas. Eso muestra como el Sistema no permite la autodefensa pero, no trata de cumplir con su parte de ‘defender’ a los que considera que han delegado en el Estado su defensa.

– La incapacidad de defensa personal y legal hace de llamada a que nos agredan sin peligro especial. Hoy robar o agredir es muy seguro, los reincidentes lo hacen docenas de veces.

Incluso si te detienen los castigos son cortos.

En vez de ser un derecho natural el defendernos, se convierte en un delito civil, debemos aceptar todo tipo de agresiones físicas y al honor, sin más defensa que la denuncia posterior, y para colmo el Derecho es lento, incapaz de nada y el progresismo defiende al agresor.

R.B.

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