¿La izquierda quiso asumir a Wagner?

Wagner ha sido usado para muchos objetivos, sin haber leído realmente su obra, sus textos y sus propias explicaciones, parece como si todos pudieran interpretar lo que quisieran sin cuidarse de atender a lo que el propio Wagner dejó escrito.

Claro que esta prostitución no es solo propia del tema Wagner, hoy en día se prostituyen todas las obras clásicas para adaptarlas al Pensamiento Único Obligado.

Así se cree ver paganismo en la Tetralogía, budismo en Parsifal, marxismo en su escrito ‘Arte y Revolución’, anarquismo por haber conocido a Bakunin en la revuelta de Dresde… todo esto sin la menor base real.

Pero incluso en temas en los que, si hay una pequeña base, se confunden las cosas, exageran y generalizan sin el menor cuidado a los textos y los hechos reales.

Creo que un resumen de las opiniones anti-Wagner que la izquierda y la derecha lanzan siempre que pueden están muy bien reflejadas en un corto texto de Andrés Ibáñez, tal cual escribió en 2016 en ABC Cultural. «Wagner, como todos sabemos, era el músico favorito de Hitler. Era un nacionalista alemán. Un antisemita. Un adorador de los mitos germánicos y de las leyendas épicas de caballeros y héroes. El creador de una música ruidosa y militarista que parece incitar al caos y a la violencia. Un adorador de lo arcaico y por tanto un reaccionario. Un nostálgico de tendencias místicas y mesiánicas, con una personalidad y una ideología repugnantes. Creo que no me dejo nada en el tintero, y que las frases anteriores contienen los principales ingredientes de lo que podríamos llamar el «cocktail» anti-wagneriano».

Todos estos temas son falsos en su esencia, pero se consideran verdad de Fe para una mayoría de personas lectoras de la prensa o de biografías (casi todas negativas para poder ser editadas por el Sistema), que jamás han leído nada del propio Wagner en serio.

Muchos creen que Wagner era nazi porque no saben si quiera en que fechas estamos cuando hablamos de Wagner. Que hay alguna base real, es cierto: Wagner era un nacionalista alemán, precisamente cuando se producía la unidad de Alemania, como era nacionalista italiano Verdi en ese mismo momento de unidad italiana.

Wagner criticó fuertemente la excesiva influencia de judíos y su dinero en la prensa y en la crítica artística, en el mundo del arte alemán, en la Banca y la Finanza. Pero tuvo grandes amigos judíos.

Nunca quiso exaltar los mitos germanos, sino utilizar el Mito como base de sus obras, pues tal como expresa en sus textos teóricos, el Mito permite entrar en los temas humanos de forma muy directa. Pero sus obras no son ‘cuentos germánicos’ sino enseñanzas de problemas humanos.

No solo no fue un ‘reaccionario’, sino que en su tiempo era considerado un revolucionario total. Denunciaba el poder del dinero, deseaba teatros populares en vez de teatros de Corte, buscaba un arte para el pueblo en alemán, denunciaba las iglesias elitistas de su época frente a la religiosidad popular, nunca fue místico sino religioso sin excesos, pero siempre respetuoso con Cristo.

Todas estas mentiras que hoy difunden los libros y el sistema hacen pensar que la izquierda progresista hubiera sido siempre enemiga radical de Wagner, pero estos temas no son la base del odio actual contra Wagner tanto de la derecha como de la izquierda, tal como veremos.

LA IZQUIERDA INICIAL QUISO APROPIARSE DE WAGNER

Hay algo que se debe entender, en la llamada izquierda inicial no existía esa enfermedad mental que es el progresismo actual. Era una reacción contra el capitalismo explotador, nada que ver con ese izquierdismo progresista actual de drogatas, femi-locas, gays exhibicionistas, okupas de fiestas alcohólicas, ocio a base de juergas de música tam tam, intelectuales de salón a sueldo del sistema, inmigrantes en busca de subvenciones, etc.

Socialistas, comunistas, socialdemócratas y anarquistas encontraron ciertas ideas interesantes en el trabajo de Wagner. Después de la revolución bolchevique, Wagner tuvo un breve estado de moda como figura decorativa de la cultura bolchevique.

Total, Wagner había sido un revolucionario, de hecho, tuvo incluso que partir al exilio condenado a muerte por su lucha en Dresde, y su escrito «Arte y revolución», mal leído, era bastante radical con el poder del dinero (aunque estaba dirigido más a la renovación del mundo del arte que a lo político).

Aunque Wagner nunca mencionó a Marx específicamente, y las referencias al marxismo fueron muy negativas, despreciativas, y absolutamente contrarias al materialismo y economicismo marxista, su también radical lucha contra el capitalismo atrajo un tiempo a una izquierda que tampoco había leído sus demás obras.

Se empezó a comprender mal su «El anillo del nibelungo», donde el enfrentamiento entre Amor y Oro se quiso convertir en una ‘lucha de clases’ que no tienen nada que ver con la obra.

Incluso una persona bien preparada como el joven Bernard Shaw, al principio un izquierdista no marxista, tiene el libro ‘El perfecto wagneriano’ donde cree ver en ’El Anillo’ solo la lucha social.

Pero sería en Rusia en sus inicios bolcheviques donde los intentos de apropiación izquierdista de Wagner fueron más intensos, con Meyerhold, Eisenstein, el poeta Blok o el mismísimo Lenin, “que era un admirador y la marcha fúnebre de Sigfrido se escuchó en su memoria después de su muerte”.

Una escenografía decadente y politizada de «El anillo del Nibelungo» de Franz Castorf, donde vemos una imitación del monte Rushmore de Estados Unidos, en la que aparecen los personajes más relevantes del comunismo: Marx, Lenin, Stalin y Mao, en lugar de los presidentes Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln.

Ferdinand Lassalle, fundador de la Asociación General de Trabajadores Alemanes, que comentó tras vivir la experiencia del «Anillo»: «Todavía estoy en una excitación interminable como un mar espumoso, y pasarán días y semanas antes de que pueda concentrar el alma lo suficientemente indivisa en las áridas investigaciones estadísticas y económicas a las que se dirige mi próximo periodo».

EL FINAL DE UNA APROPIACION INDEBIDA

Este periodo de confusión fue muy corto, en cuanto empezaron a leer las obras teóricas de Wagner y entrar en el resto de sus dramas musicales, se dieron cuenta de que toda la obra wagneriana es absolutamente contraria al materialismo y al economicismo, basada en Valores espirituales y humanistas alejados totalmente del izquierdismo marxista.

En cambio, cuadraba perfectamente con los valores comunitarios del nacionalsocialismo, anti financiero pero, a la vez favorable al sentido natural y nacional.

Se puede pensar que el hecho de que Hitler fuera sin duda un apasionado wagneriano, ya antes de dedicarse a la política, debía enfrentar a derechas e izquierdas con Wagner, pero la cosa no es tan sencilla. Total, Hitler también era un gran enamorado de los perros o del vegetarianismo, y el progresismo no combate a los perros ni al vegetarianismo.

Hitler junto a Winifred Wagner, nuera del compositor y directora del Festival de Bayreuth.

La posición anti wagneriana radical no nace del antinazismo más que en algunos medios de la derecha sionista, como cuando en 2018 la radio pública israelí se vio obligada a pedir perdón a sus oyentes por emitir música de Richard Wagner, ya que se agolparon las quejas de los oyentes en la centralita. Se exculparon diciendo que había sido un error, solo porque era el músico favorito de Hitler. Eso es únicamente una razón en medios sionistas, de la derecha o en el analfabeto antifascismo.

LA POSICION DEL PROGRESISMO

Los intelectuales progresistas, una izquierda burguesa y corrupta, se dieron cuenta (los progresistas antifascistas y demás hierbas no comprendieron nada, por incultura absoluta) de que el problema de verdad de Wagner para la izquierda no es que Hitler fuera wagneriano sino el mensaje en valores de sus obras, de todos sus dramas musicales.

No servía de nada denigrar a Wagner si sus obras llegaban al público exponiendo los valores antiprogresistas y antisistema. Por eso su posición ha sido destruir el mensaje de valores de sus obras a través de cambiar totalmente el argumento que aparece en escena, hasta lo más ridículo e incoherente con el texto que se canta.

Esto junto a escribir ‘interpretaciones’ alucinantes de esas obras. Un ejemplo es el decadente y homosexual Thomas Mann que afirmaba que la ideología subyacente al «Anillo» podría definirse, a todos los efectos, como «bolchevique», el ‘Tristan e Isolda’ era una llamada al sexo y el ‘Parsifal’ un teatro de tarados sexuales.

Degeneración sexual es lo que promovían junto a libertad erótica y especulación mística personajes de la izquierda ‘divine’ como Virginia Woolf o Luis Buñuel, entre otros.

Hoy en día en el 99% de las representaciones de las obras de Wagner se deforma totalmente su mensaje en la escena. Podemos ver a dioses como Thor o Donner representados como homosexuales, Hagen y sus Gibichungos como miembros de las SS, caballeros del Graal como budistas semi drogados, etc.

Basura anti Wagner de «El ocaso de los dioses», en el Teatro Real, de enero de este año.

Así que en estos días lamentables un buen wagneriano ni se acerca a los Festivales de Bayreuth (convertidos en lo peor de todo) ni asiste a sus obras en los teatros de ópera. Hoy solo hay una o dos excepciones (una el Teatro de Fussen en verano y el de Budapest el Viernes Santo con Parsifal).

Nos quedan afortunadamente los DVD’s de sus obras, pero solo muy pocos son aceptables, la mayoría representan las obras deformadas. Tienen subtítulos en castellano casi todos.

1975: «Der Fliegende Hollander».

Director: Wolfgang Sawallisch. Escenografía: Gerd Krauss y Herbert Strabel. Intérpretes: Donald McIntire, Catarina Ligendza, Bengt Rundgren, Hermann Winkler, Ruth Hesse, Herald Egk; Duración 157 minutos.

Versión correcta realizada cinematográficamente y está en DVD.

1989: «Der Fliegende Hollander».

Savonlinna Opera Festival. Director: Leif Segerstam.

Puesta en escena sencilla pero correcta. Editado en DVD también.

1982: «Tannhauser».

Metropolitan Opera House. Director: James Levine. Dirección artística: Otto Schenk y Günther Schneider- Siemssen.

está en DVD por Pioneer Classics.

1990: «Lohengrin».

Orquesta de la Opera de Viena dirigida por Claudio Abbado. Dirección artística y decorados: Wolfgang Weber y Rudolf y Reinhardt Heinrich.

Está editado en DVD por Arthaus Musik.

«Die Meissersinger von Nürnberg». Del MET, con escenografías de Günther Schneider-Siemssen, DVD. Es sin duda la mejor opción.

1989/90: «Der Ring des Nibelungen». Completa

Metropolitan Opera House. Director: James Levine. Dirección artística y decorados: Otto Schenk y Günther Schneider-Siemssen.

La única versión completa correcta de la Tetralogía en escena actualmente en el mercado.

En DVD con subtítulo.

1967: «Tristan und Isolde».

Director:.Pierre Boulez. Orquesta y Coros del Festival de Osaka (Japón). Escenografía de Wieland Wagner. Intérpretes: Birgit Nilsson, Wolfgang Windgassen, Hans Hotter, Herthe Topper, Hans Andersson, Gerd Nienstedt. Duración 206 minutos.

Es una versión poco correcta pero no hay otra mejor por ahora.

1993: «Parsifal».

Metropolitan Opera House. Director: James Levine. Dirección artística y decorados: Otto Schenk y Günther Schneider

Totalmente correcto. Está en DVD por Deutsche Grammophon con subtítulo.

Ramón Bau

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