130 aniversario de Pierre Drieu la Rochelle

«Siempre me ha gustado juntar y mezclar lo contradictorio: Nación y Europa, socialismo y aristocracia, libertad de pensamiento y autoridad, misticismo y anticlericalismo» Pierre Drieu la Rochelle

Un 3 de enero de 1893 nacía en Paris el escritor y ensayista francés Pierre Drieu Eugène la Rochelle. Nació en una familia normanda, de Paris, y con apenas catorce años en 1907, leyó “Así habló Zaratustra”, de Friedrich Nietzsche, y esa lectura lo acompañará para siempre. Alumno de la Escuela de Ciencias Políticas, estuvo influido ya desde su adolescencia por las obras de los doctrinarios y los poetas de la acción como Maurice Barrès, Rudyard Kipling y sobre todo Nietzsche.

Cuando comenzó la I Guerra Mundial en 1914, Drieu partió para el frente de combate con la cabeza llena de sueños de fuerza y de gloria, donde sirvió en la infantería y fue herido tres veces. Participó en las batallas de Charleroi y de Verdún, en las que fue herido y hospitalizado, escribió entonces sus poemas, reunidos bajo el título de “Interrogation” (1917), en los que celebra, como idea superior a la lucha de las patrias, la fraternidad mística de los guerreros y los héroes.

Portada de “Interrogation” (1917).

Esa experiencia lo marcará para siempre, al igual que a otros de su generación como Ernst Jünger o Céline, y lo marcará en su obra posterior. En su obra domina la idea del pesimismo y de la decadencia. Algunas de sus novelas más conocidas son “El fuego fatuo”,El hombre cubierto de mujeres”, “Gilles” y “Memorias de Dick Raspe”.

A partir de 1917 publicó numerosos ensayos y colaboró con diversos diarios y publicaciones. Sus reflexiones decadentistas y sus descripciones pesimistas del mundo literario y político hacen de él el mejor memorialista de su tiempo. Fue un polémico escritor, ensayista y periodista, que marcó sin duda la cultura francesa de la primera mitad del siglo XX.

En la Francia colaboracionista con el III Reich del régimen de Vichy destacaron tres intelectuales destinados al martirio: Brasillach, Drieu y Céline, el trío galo de los escritores malditos, héroes de las trincheras en la Primera Guerra Mundial, que durante la Segunda abrazaron la causa del fascismo y de la Europa unida, y por ello fueron considerados traidores por su país.

El trío galo de los escritores malditos, Brasillach, Drieu y Céline. (Imagen de ALD)

Se unió al fascismo, al adherirse en 1936 al Partido Popular Francés (PPF) de Jacques Doriot, antiguo comunista, y asistió a su fundación en Saint Denis, y escribió regularmente en “L’Émancipation Nationale”, órgano de prensa del partido. De hecho, Jean Mabire, uno de los autores que más estudió la vida y la obra de Pierre Drieu la Rochelle, le definió como un “fascista hasta el fin”. Y Armin Mohler le describió como “la más importante figura de la generación fascista” francesa.

En dicho periódico, escribió: “¿Qué es fascismo, después de todo? El nombre que toma en nuestro siglo la eterna necesidad humana. Vivir más aprisa, vivir más fuertemente, a eso se llama hoy fascismo. Hace cien años a eso se le llamaba ser liberal; hace cincuenta, ser socialista» Pierre Drieu la Rochelle, en el diario «L ́Emancipation nationale», 1938, Paris.

Portada de «L ́Emancipation nationale».

Firme defensor de la Europa unida al estilo fascista, viajó a Argentina, donde conoció a Jorge Luis Borges. 

En 1939 envió su carta de dimisión al P. P. F., y después de la derrota de Francia de 1940, se hizo cargo de la dirección de la “Nouvelle Revue Française”. También escribió sus artículos en “La Gerbe”, de Alphonse de Châteaubriant. Siempre soñó en una nueva Europa, a la vez aristocrática y socialista, y ello explica su aceptación, en 1940, de la política de colaboración con la Alemania nacionalsocialista.

En 1943 colaboró en la revista “La Révolution Nationale”, de Lucien Combelle.

Drieu fue defensor de un socialismo europeo, que se podría resumir en estas frases de Drieu la Rochelle: «Siempre me ha gustado juntar y mezclar lo contradictorio: Nación y Europa, socialismo y aristocracia, libertad de pensamiento y autoridad, misticismo y anticlericalismo».

«Y ese tercer partido no debe predicar la concordia, debe imponerla. No debe yuxtaponer elementos tomados de la derecha y de la izquierda, sino imponerles a éstas que se fusionen en su seno».

Pierre Drieu la Rochelle.

Con este convencimiento totalitario publicará ese mismo año, en 1943, su obra “Socialisme fasciste” (“Socialismo fascista”), al decir de Paul Nizan, «el libro más brutal y clarividente sobre el nacimiento ideológico del fascismo», donde Drieu insiste en la necesidad de unificar las tendencias extremistas de izquierda y de derecha en un solo movimiento capaz de destruir el marasmo del sistema parlamentario y de detener el empuje de los grandes capitales en territorio francés.

Portada de «Socialismo fascista», de ediciones FIDES.

El socialismo europeo, se lograba sólo con el nuevo espíritu del fascismo: «El fascista reúne en si las cualidades hace tiempo olvidadas y hoy disociadas y a veces hasta opuestas: las propiedades del monje y el atleta».

Se asumió a sí mismo como un «socialista europeo», mostrando de ese modo su creencia indefectible en una Europa unida. La concepción de Europa de Drieu era idealista debido a la influencia de sus lecturas de autores románticos alemanes, pero era de igual forma producto de la constatación de que Europa se arriesgaba a ser doblada por la fragilidad de las patrias que la cortaban, como le gustaba decir, para ser tragada o por el imperialismo soviético o por el imperialismo norteamericano.

Dice: «Hay una inmensa burguesía que lo absorbe todo y que engulle a los aristócratas, los campesinos y los obreros: la burguesía, instrumento de la democracia, ese inmenso pantano pútrido fuera del cual ya no se encuentra nada».

Como tal, era imperativo que Europa se uniese y eso lo vio La Rochelle en el fascismo y luego lo vio en un principio en el nacionalsocialismo, para luego establecer que lo que vio al inicio era un error. La política hitleriana en los países ocupados no tardó, con todo, en decepcionarle, y en sus últimos escritos daba como seguro el triunfo del comunismo mundial. Su decepción la explicó así:

El movimiento obsesivo de Drieu La Rochelle hacia lo político en todas sus esferas explicará más tarde su crítica a la estrategia militar e ideológica de Hitler: «Ninguna imaginación, ninguna creación, imposible salir del círculo mágico de la nación, del cascarón de la patria, de la esclerosis de la vieja diplomacia militarista e imperialista.» (Pierre Drieu la Rochelle, 16 de febrero de 1943); o su convencimiento de haber sido fascista mucho antes de que fascismo y NS se convirtieran en titulares de periódicos; la idea de que Alemania no supo, o no quiso, aprovechar el potencial del viejo fascismo francés de 1936; su retrato de Mussolini, visto en el diario el 27 de julio de 1943 como un vulgar ministro demócrata que dimite; o ya en julio de 1944 y presto al desastre alemán, esta confesión de “homo politicus” que se ha equivocado: «Mi error fue adjudicarle al hitlerismo y a Alemania virtudes que no tienen o que ya no tienen. No pudieron transformar su nacionalismo en europeísmo, ni su socialismo… en socialismo. Eterna historia del intelectual que coloca su sueño imposible sobre la cabeza de pobres tipos que viven del baño político. Me ha aplastado la banalidad de todo: los lugares comunes son más fuertes que yo» (Pierre Drieu La Rochelle, 12 de julio de 1944).

Pierre Drieu la Rochelle.

En su última carta escribió:

A partir de ahora, parte de esos valores estará representada por Rusia. No creo en el comunismo…. He combatido durante demasiado tiempo al comunismo en Europa como para unirme a sus filas. Lo saludo, pero me voy; y además no me fío ni un pelo de los comunistas franceses”

Terminada la guerra se hizo amigo de Aldous Huxley, autor de la profética novela «Un mundo feliz».

Tras la derrota de Europa en 1945, después de la II Guerra Mundial fue perseguido y vivió en la clandestinidad. El mundo perdía sentido para él. Obligado a ocultarse después de la “liberación”, aunque protegido por fieles amigos como André Malraux, se suicidó en Paris el día en que supo que había sido expedida una orden de detención contra él, el 15 de marzo de 1945, a los 52 años, tras la “liberación” de Francia por parte de los aliados, y después de haber finalizado su «Récit secret», donde dice: «Hice todo con plena conciencia, durante mi vida, de acuerdo con la idea que tengo de los deberes de un intelectual».

Pierre Drieu la Rochelle.

Pierre Drieu la Rochelle fue, junto a Robert Brasillach y Louis Ferdinand Céline, uno de los escritores malditos de la cultura francesa que, aunque fueron olvidados, desterrados o incluso fusilados por apoyar el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial, su contribución a la literatura del siglo XX ha llegado hasta nuestros días.

En palabras de Mario Agostinelli, “la revolución de las nuevas generaciones puede encontrar su esbozo siguiendo las enseñanzas de Pierre Drieu la Rochelle”.

Eduardo Núñez

4 comentarios sobre “130 aniversario de Pierre Drieu la Rochelle

  1. DRIEU LA ROCHELLE UN INTELECTUAL SIEMPRE INSATISFECHO

    Drieu fue criticando conforme se desarrollaban los acontecimientos políticos, tanto al Fascismo como al Nacional-socialismo alemán. Lanzo su mirada admirativa, al margen del comunismo dogmático ,hacia J.Stalin pero nunca encontró acomodo a la plenitud de su búsqueda politica. No obstante el frances J. Doriot ,o el italiano Nicolás Bombonnaci ,ambos de origen comunista, si fueron fieles a un Socialismo radical e integrador

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  2. DRIEU LA ROCHELLE UN INTELECTUAL SIEMPRE INSATISFECHO

    Drieu fue criticando conforme se desarrollaban los acontecimientos políticos, tanto al Fascismo como al Nacional-socialismo alemán. Lanzo su mirada admirativa, al margen del comunismo dogmático ,hacia J.Stalin pero nunca encontró acomodo a la plenitud de su búsqueda politica. No obstante el frances J. Doriot ,o el italiano Nicolás Bombonnaci ,ambos de origen comunista, si fueron fieles a un Socialismo radical e integrador

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  3. REPUBLICA SOCIAL ITALIANA

    La política socio laboral y económica de La Republica Social Italiana, al margen del factor de «Economia de Guerra», fue marcadamente socialista, el mismo creador del Partido Comunista Italiano, Nicolás Bombonnaci apostó por ella hasta su último sacrificio personal.

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  4. LA REVISTA » LA VERITA » EL ESTADO Y EL TRABAJO.

    De 1936 a 1943 la revista La Verita desde Roma , expuso el debate interdisciplinar de las relaciones entre el Trabajo, el Estado y la Economia desde una perspectiva distinta , dirigida por Nicolás Bombacci, aporta un cúmulo de ideas a conocer, analizar, criticar y valorar; contrastando con los tiempos que nos toca vivir .

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