Oswald Mosley: Del nacionalismo al europeísmo

Este 3 de diciembre se cumplen 42 años de la muerte de Oswald Mosley.

Recientemente escribíamos aquí sobre el fascismo británico, donde ya dedicamos una buena parte de ese artículo al que fue su líder, Oswald Mosley, que en Inglaterra llegó a organizar un movimiento similar al de los otros países europeos de aquellos años 30 del siglo pasado, pero merece la pena recordar la biografía y la evolución que tuvo Oswald Mosley puesto que fue de los pocos lideres fascistas que sobrevivieron a la II Guerra Mundial, y pasó de ser fundador de la Unión Británica de Fascistas, a defender un nacionalismo pan-europeo.

Oswald Ernald Mosley nació un 16 de noviembre de 1896. Fue un político británico que había sido el miembro más joven de la Cámara de los Comunes, el único inglés que pudo haber sido Primer Ministro tanto con los conservadores como con los laboristas. De él dijo Lord Boothby que «hubiera sido un gran Premier. Desde luego era el mejor orador de los Comunes, con excepción de Lloyd George. Era un hombre enormemente dotado», y R. H. S. Croosman lo calificaba en 1961 de ser «el político más extraordinario de su generación».

La trayectoria política de Mosley es representativa de las contradicciones de la juventud británica en los momentos decisivos en los que comenzó la agonía del Imperio británico.

Mosley fue educado en el Colegio de Winchester y luego ingresó al renombrado Colegio Militar de Sandhurst. Durante la Primera Guerra Mundial prestó servicio en el 16 Regimiento de Lanceros que luchó en el frente del oeste. Fue transferido al Real Cuerpo Aéreo como observador, pero un accidente lo dejó con una cojera permanente. Al sanar sus heridas, regresó a las trincheras, pero durante la batalla de Loos, se desmayó por el dolor que le causaba su vieja herida. Como consecuencia de ello, pasó el resto de la guerra en un puesto de escritorio detrás de las líneas.

Ingresó en el Partido Conservador en 1918 y fue elegido miembro (el más joven de su época) de la Cámara de los Comunes. Diputado conservador en 1919. Se distinguió inmediatamente como un gran orador y buen estratega político. El 11 de mayo de 1920 se casó con Lady Cynthia Blanche Curzon, segunda hija de George Nathaniel Curzon, Primer Marqués Curzon de Kedleston, y Virrey de la India.

En 1922 inesperadamente renunció al Partido Conservador debido a un desacuerdo con el gobierno relacionado con la política respecto a Irlanda. En 1929, fue nombrado Canciller del Ducado de Lancaster, pero renunció también debido al rechazo a sus ideas radicales relacionadas con las políticas económicas.

Oswald Ernald Mosley.

Se pasó a las filas de la izquierda formando parte del Independent Labour Party, el ala más radical del laborismo, donde creyó encontrarse más a gusto, junto a sus camaradas de trincheras que sufrían las consecuencias de la crisis económica. Pero no transcurrirá mucho tiempo antes de comprender que igualmente ahí no podía desarrollar sus ambiciosos planes para renovar la política británica.

En 1931, tras abandonar el Partido Laborista y fracasar en su intento de crear un partido «políticamente correcto», se arrojó al vacío, a la aventura del fascismo junto a un puñado de seguidores, muchos de ellos procedentes de la izquierda.

Mosley definió así a su nuevo partido, la BUF: «Éramos un movimiento británico caracterizado por un intenso patriotismo, pero en la época del fascismo, era evidentemente estéril y, posiblemente deshonesto negar que fuésemos fascistas».

Junto a sus hombres.

Oswald Mosley era un inglés distinguido, de modales refinados y porte noble aunque su procedencia política hay que buscarla en el ala radical del laborismo, en cuyas filas llegó a alcanzar una cartera ministerial de Trabajo. Creó un movimiento proclive al fascismo porque llegó a la conclusión, desde los postulados socialistas iniciales, de que el fascismo era la única ideología que podía encontrar una solución justa y digna a la cuestión obrera, alejándose de las premisas de la lucha de clases y las reivindicaciones salvajes de un lado y mostrándose beligerante frente a la explotación capitalista.

Siendo el jefe fascista de una nación que durante la guerra fue enemiga de las potencias fascistas, Mosley fue de los pocos lideres fascistas de aquellos años que sobrevivió a la guerra, junto a Leon Degrelle y Ante Pavelic. Tras la represión que tuvo lugar para todos los dirigentes de estos partidos al final de la II Guerra Mundial. En Mosley se dan puntos convergentes y divergentes con los demás lideres fascistas europeos de su tiempo. Pese a que al igual que José Antonio Primo de Rivera, Mosley era un aristócrata, sin embargo, al igual que otros lideres fascistas de su época, llegó al fascismo después de abandonar la izquierda desengañado de ver la falta de respuesta de ésta ante las necesidades de justicia social que el pueblo demandaba, al igual que Mussolini, que provenía del Partido Socialista Italiano, o que Jacques Doriot, que provenía del comunismo, Mosley dio el mismo paso desde el Partido Laborista, tendencia que fue una constante en todos los partidos fascistas de entonces. De hecho, Oswald Mosley, militando en el Partido Laborista, viajó a Italia y a Alemania, en el que quedó prendado de la revolución social que encontró en esos dos países, y que le hizo derivar hacia una nueva etapa política en su vida. Para Mosley, en esencia, el fascismo «era un credo nacional, y, por tanto, adopta por definición, una forma diferente en los distintos países». La fuerza del fascismo radicaba en ser una ideología intensamente nacional. Adopta la camisa negra —Blackshirt— como divisa de su uniforme militante.

Los Blackshirt.

Después de que Mosley fuera en un viaje de estudio de los nuevos movimientos de Mussolini y otros similares, volvió convencido de que esa era la alternativa para su país, convencido de que la tragedia de la Gran Guerra había que atribuírsela a la incompetencia de los viejos políticos, y a la inoperancia y el anquilosamiento del sistema. Determinó unir los movimientos fascistas existentes. Fracasó en las urnas, y después de reuniones con Mussolini y otros fascistas europeos, en 1932, fundó la B.U.F.- Bristish Union of Fascists (Unión de Fascistas Británicos) convencido de que el fascismo era le mejor alternativa para su país.

El nuevo partido de Mosley fue en realidad la unión de numerosos partidos nacionalistas. Mosley instituyó el uniforme negro similar a los “camisas negras” italianos y así fueron llamados los «blackshirts» en inglés. Esto ha llevado a algunos autores a considerar al fascismo británico como un “fascismo de imitación”, lo cual no es justo en modo alguno.

Se dice que el partido de Mosley alcanzó una militancia de 50.000 afiliados, con el apoyo del periódico “Daily Mail”. Entre sus más destacados miembros estuvieron el novelista Henry Williamson y el teórico militar J.F.C. Fuller.

Respecto a la relación entre el fascismo británico con el fascismo español, José Antonio había publicado en el semanario “F.E.” (núm.7, pág. 11) un extenso artículo firmado por el Vizconde de Rothermere sobre el fascismo en Inglaterra, cuyo título era «¡Hurra por los camisas negras!», ilustrado con una fotografía en la que puede verse a Mosley desfilando al frente de sus secciones tras la bandera inglesa, saludado por el público con el brazo en alto. El artículo llevaba una entrada de presentación que, entre otras cosas, dice: «No es extraño, por lo tanto, que los hombres y las mujeres de Inglaterra hartos del sistema de partidos y de liberal inhibicionismo se entusiasmen ante los desfiles de los “camisas negras”. Aquí ven una organización fuerte y vigorosa adecuada a las necesidades de nuestros tiempos, y sobre todo joven. No está en manos de los tímidos vejestorios que dominan todos los órganos de la vida pública inglesa. El lema de los “camisas negras” es ‘Acción, en vez de dejar hacer’ y como dijo Goethe, hacer es lo más importante de las cosas humanas».

El aristocrata.

El articulista argumentaba desde un principio, para rechazar el ataque de plagio o imitación del fascismo inglés del italiano: «Sobre todo los socialistas que se ríen de los principios y de los uniformes de los camisas negras, por ser de origen extranjero, olvidan que el fundador y gran sacerdote del socialismo fue el judío alemán Carlos Marx».

José Antonio visitó en Londres a Sir Oswald Mosley y así lo cuenta el jefe del partido fascista inglés en sus Memorias – “My life” -publicadas en Londres, en 1968, traducidas al español y publicadas en 1973 por el editor Luis de Caralt, antiguo jonsista. Mosley visitó España, por primera vez, al término de la Segunda Guerra Mundial después de ser puesto en libertad. Su primer destino fue ir a la tumba de José Antonio, ubicada entonces al pie del altar mayor del Monasterio de El Escorial. Así lo refleja en sus Memorias, “Mi vida”: «Solos, nos asombramos ante aquel sombrío esplendor. El objeto de la visita era hacer una breve visita a la tumba de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange. Yo le había visto sólo una vez, cuando en los años treinta él me había hecho una visita en nuestro cuartel general de Chelsea, en Londres. Me causó una profunda impresión, y su asesinato me había parecido siempre una de las tragedias individuales más dolorosas de Europa. Me conmoví profundamente cuando permanecimos ante su sepulcro y recordé vivamente la presencia de este joven incomparable. Me vinieron a la memoria las palabras iniciales del memorable tributo de Macaulay a Byron: ‘Cuando la sepultura se cierra sobre un hombre de treinta y siete años, todo es más triste y más glorioso'» (“My life”)

En especial en Londres, las manifestaciones callejeras del partido fueron siempre atacadas por manifestantes comunistas que desataban mucha violencia con sus fatales consecuencias. El gobierno hizo muchos esfuerzos para declarar ilegal al partido de Mosley, pero fracasó al no poderse aprobar el Acta de Orden Público de 1936. Así, los grandes mítines de los “camisas negras” al aire libre fueron prohibidos por la Public Order Act en 1936, que prohibía igualmente el uso de sus uniformes y les negaba el derecho a mantener el orden en las asambleas en local abierto.

Parada.

La esposa de Mosley murió el 16 de mayo de 1933, con quien tuvo dos hijos. El 6 de octubre de 1936, se casó con Diana Guinnes Mitford, divorciada de Bryan Walter Guinness (segundo Baron de Moyne). Diana Mitford fue hija de los escritores Jessica y Nancy Mitford. El casamiento se celebró en la casa de Joseph Goebbels en Berlín. Diana Mitford y su hermana Unity Mitford eran amigas de Hitler. Entre los asistentes al casamiento de Mosley se encontraba Adolf Hitler, Goebbels, Herman Goering y toda la cúpula NS alemana. Tuvo dos hijos en su primer matrimonio, Oswald Alexander y Max Rufus y uno con Diana, Nicholas Mosley.

En las elecciones para el London County Council, de 1937, el partido de Mosley obtuvo un buen número de votos. En 1939 las manifestaciones callejeras de la BUF reunían en Londres a 40.000 simpatizantes, alcanzando su movimiento una militancia de unos 50.000 afiliados.

Incidentes durante manifestaciones.
Peleas y trifulcas callejeras.

Mosley era un visionario, y como tal, veía a lo lejos, y consideraba que un acercamiento entre Inglaterra y Alemania, una alianza entre los pueblos germánicos, era una exigencia y una necesidad para Europa, y en eso él compartía el pensamiento hitleriano de entendimiento anglo-alemán. Mosley fue el hombre que por un momento pareció que formaría, con Mussolini y Hitler, el triunvirato europeo. Meses previos al estallido de la guerra, Mosley lanzó una campaña anti-belicista, del “No a la guerra”, oponiéndose a los manejos de los que querían llevar a la Gran Bretaña a la guerra contra las potencias fascistas. En el curso de esta campaña, titulada «Mosley Says Peace» (“Mosley dice Paz”).El gobierno realizó varios intentos infructuosos de ilegalizar el partido de Mosley. Pero al comenzar la guerra, el partido de Mosley fue prohibido en mayo de 1940 y el día 23 de ese mes, Mosley con 740 de sus dirigentes y seguidores, incluyendo su esposa, fueron encarcelados bajo regulación del sistema 18B de defensa, que permitía al gobierno de Churchill arrestar a cualquier ciudadano británico sin juicio, simplemente por oponerse a la guerra, y así el BUF fue prohibido. Internaron a Diana Mosley también, poco después del nacimiento de su hijo, y vivieron juntos la mayoría de la guerra en una casa en las cercanías de la prisión de Holloway. Mosley utilizó ese tiempo en leer extensivamente sobre las civilizaciones clásicas. Sus padres fueron también arrestados.

Durante una demostración publica.

Mosley fue liberado en 1943 debido a problemas de salud y pasó el resto de la guerra con arresto domiciliario.

Después de su liberación, Mosley y su segunda esposa, Diana, fundaron la editorial «Euphorion Books», dedicada a publicar libros de autores próximos al fascismo. Diana también editó el periódico «The European» (“El Europeo”). En 1947, Mosley fundó la «Union Movement» (Unión Corporativa), la cual defendía la integración británica en Europa y el control de la inmigración procedente de la Commonwealth, curiosamente la que está llegando ahora al Reino Unido después del Brexit.

Mosley, además de fascista, fue un adelantado a su tiempo y un correcto analista de la economía, de la política y de la sociedad del Imperio Británico, hasta el punto de adelantarse en sus previsiones más de sesenta años, a las líneas básicas de lo que hoy conocemos como “globalización” y “multiculturalismo”. Posiblemente, entre los dirigentes del fascismo internacional, Mosley sea una de las figuras más preclaras. En entrevistas que le hicieron a Mosley después de la Segunda Guerra Mundial, expuso su juicio sobre los fascismos y sobre su mutación personal de ser un nacionalista británico a ser un nacionalista europeo. Y así, en su libro “La Nación europea” señala: “La presente obra tiene por objetivo proponer formas concretas ordenadas a la expresión de ese patriotismo europeo, cuyo nacimiento deseé desde 1948 afirmando que Europa era una nación. Yo era entonces el primero en formular esa verdad, que ha sido frecuentemente mal comprendida. Se me acusó especialmente de querer transformar a Europa en otra América, en la que los pueblos se mezclarían en un gran “melting-pot” bajo la acción de no se sabe qué “way of life”, aún inédita. Nada más lejos de mi pensamiento. Muy al contrario, si formulo esos ardientes deseos de toma de conciencia europea, es porque veo en ella el único medio, para los pueblos de Europa, de escapar al “melting-pot” en el que se verían envueltos al modo comunista o americano…. De hecho, ya hemos llegado a un punto en que algunos de nosotros se han acostumbrado a pensar, sentir y actuar como europeos. El árbol que extiende y eleva sus ramas muy alto hacia el cielo no pierde por ello sus raíces; muy al contrario, se fortalecen y hunden más profundamente en la tierra. Ha llegado para nosotros el momento de elevarnos más alto y mirar más lejos, para vivir plenamente. Todos los movimientos naturales de la historia deben ser disciplinados y acelerados por la voluntad consciente del hombre. Su honor consiste en forjarse él mismo su destino. La más alta manifestación del actual hombre occidental será la culminación heroica de Europa”.

Mosley veterano.

Después de la guerra, el matrimonio Mosley abandonó Inglaterra en 1949 y tras un período en Irlanda, se acomodaron en Francia, donde vivieron cerca de sus amigos, el duque de Windsor y Wallis Simpson. Mosley volvió brevemente a Gran Bretaña para luchar en la elección de 1959 en Kensington del norte. La inmigración excesiva era la preocupación que comenzaba a venir y Mosley centró su campaña en esta cuestión. Volvió por última vez a disputar las elecciones generales de 1966, antes de que él escribiera su autobiografía, «My Life» y se retiró de la política en 1967. En su libro, Mosley dice que «La declaración de Guerra de 1939 podía tener tres consecuencias: el desastre de la derrota, el triunfo del comunismo y la pérdida del Imperio británico a pesar de la victoria. Gran Bretaña era la única potencia que en cualquier circunstancia no podía beneficiarse de esa guerra» (“My life”).

En el final de su autobiografía, “Mi vida”, a modo de conclusión justificante de sus impulsos políticos, daba cinco «objetivos fundamentales» de su lucha política para la “realpolitik” de posguerra: la auténtica unión de Europa; la unión del gobierno con la ciencia; el poder del gobierno para poder actuar con rapidez y decisión, aunque siempre sujeto al control parlamentario; la dirección efectiva del gobierno para resolver los problemas económicos mediante la regulación de los mecanismos de precios y salarios; y un plan definido para impulsar a la humanidad «hacia formas superiores de vida».

En 1977 lo nominaron para ser Rector de la Universidad de Glasgow. Su hijo Nicholas Mosley escribió una biografía de su padre.

Mosley en 1968.

Oswald Mosley falleció en Orsay (Francia), el 3 de diciembre de 1980.

Podemos concluir diciendo que Oswald Mosley fue un patriota que tuvo el valor de enfrentarse con la inamovible tradición británica, y fue una figura representativa de la juventud europea de entreguerras, que después de la guerra evolucionó del fascismo británico a un nacionalismo europeo.

Eduardo Núñez

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